El Amor

La fuerza más grande, el poder más profundo, la esencia fundamental de la experiencia humana se llama amor, Dios nos ama a tal grado que cuando nos creo nos dio un regalo de amor llamado libre albedrío y parece cualquier cosa, pero lo es todo, es un poder de elección que nos libera, pero al mismo tiempo nos condiciona. Dios es amor, escuchamos decir, pero las palabras no tiene el peso de deberían, porque lo que entendemos por amor en estos tiempo es muy diferente al concepto fundamental. Para entrar en detalle platiquemos de los diferentes tipo de «amor» en los que podemos explicar con funciona en este mundo esa palabra.

  1. Ágape: Este es el amor incondicional y sacrificial. Es el tipo de amor que Dios tiene hacia la humanidad y que se espera que los creyentes tengan hacia Dios y hacia los demás. Es un amor que busca el bienestar y la felicidad de los demás sin esperar nada a cambio.
  2. Storge: Este es el amor familiar o parental. Se refiere al afecto y el cuidado que se tienen los miembros de una familia entre sí. Es el amor natural y afectuoso que existe entre padres e hijos, hermanos y otros parientes.
  3. Fileo: Este es el amor fraternal o de amistad. Se refiere al afecto y la camaradería que se comparten entre amigos cercanos. Es un amor basado en la afinidad mutua y el compañerismo.
  4. Eros: Aunque la palabra «eros» no se utiliza explícitamente en la Biblia, se refiere al amor romántico o pasional. Es el tipo de amor asociado con la atracción física y emocional entre dos personas en una relación íntima, como en el matrimonio.

La cuestión es que el amor tiene que ver con las relaciones humanas, que como son humanas no son perfectas y aquí es donde entra el libre albedrío porque amar es una decisión, y aparentemente se toma como un sentimiento, el sentimiento natural básico de esto es el apego después el afecto y pasamos a lo que llamamos amor, pero ¿en donde entra este concepto de que el amor es una decisión? bueno que el comportamiento humano es variable y que las personas con las que interactuamos no son perfectas, así que hay diferencias esenciales que pueden condicionar el apego hacia esas personas. Las principales religiones se basan en un mandamiento de amor, amar a tu prójimo, algunos se refieren al respeto hacia los demás o hacia la vida. «Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y a tu prójimo como a Tí mismo»

Bueno, amar no tiene que ver con los demás tiene que ver con la forma en la que vemos el apego y las desiciones que tomamos.

Creo que el siguiente tema será sobre las desiciones, hasta aquí por hoy.