El Tiempo

Todo tiene su tiempo… bueno, les platico que desde del 5 de marzo hasta ahora que es 13 de abril solo escribí «Todo tiene su tiempo» y quise dejar ese texto, porque les voy a platicar lo que sucedió en todos estos días que no he escrito. Bueno, no precisamente les voy a platicar lo que sucedió, creo que solo les platicaré a grandes rasgos. Resulta que, como muchas cosas en mi vida, he vivido fuera de tiempo, como un desface raro en el que estar en un lugar físicamente y en otro mentalmente (creo que eso nos ha pasado a muchos), pero no como que estás en casa pensando en el trabajo, o en la escuela queriendo estar en casa, lo mío es algo más como que a mis 18 años y hacia cosas de 23 años y pensaba como de 23, pero desfasado y en algunos casos estresado con mi realidad. Ayer me di cuenta de que no estoy preparado para hablar del tiempo, uno de mis grandes problemas es mi relación con el tiempo y mis creencias acerca de él.

Se que mi Dios es sin tiempo y que todo frente al él es un gran continuo tiempo infinito, él no tiene principio ni fin, y que creo el tiempo para que esta historia de amor se cumpla. En manual dice que todo tiene su tiempo, tiempo de nacer y tiempo de morir, tiempo de trabajar y tiempo de descansar, tiempo de sembrar y tiempo de cosechar, así que sobre el tiempo está claro.

La cuestión es que cuando lo aterrizo a mi día a día la cosa se complica más, y lo que quiero con este proyecto de escritura es poder regresar mi conexión con él a través del Espíritu Santo, quiero que sea el Espíritu quien more en mí y estar en conexión con Dios, y mi relación con el tiempo hasta ahora es una de muchas cosas que no me ha permitido continuar con paso firme.

Tengo mucho que aprender respecto a esto, porque es algo mucho más profundo, por eso este post sobre el tiempo lo dejaré así, en el tiempo, y seguiré mi camino para llegar a mi objetivo, que no puede para… debo si quiero conseguir mi conexión, reconciliarme con el tiempo, hacer las paces con mi pasado, dejar de ver el futuro incierto con miedo y abrazar mi hermoso presente, que como su nombre lo dice, es un regalo… yo creo que por eso le llaman presente.

Me quedo con esto y a seguir que el tiempo… que el tiempo NO apremia, el tiempo se disfruta y se ocupa para poner las cosas en orden. He elegido las cosas del reino antes que las materiales, he decidido seguir a Cristo, no hay marcha atrás.