El Compromiso

Un compromiso es una obligación voluntaria, es la entrega total hacia un acuerdo que haces, tiene que ser con alguien, pero iniciar con un deseo personal… bueno o a menos así debería ser. Lo digo porque la palabra que es tan común puede carecer de fuerza cuando se dice sin sentido o se toma a la ligera, aunque en algunos ámbitos es mejor hacerles caso. Yo lamentablemente he roto varios compromisos que hice con Dios, y ahora me arrepiento de eso, creo que el arrepentimiento es bueno, porque ayuda a tomar un mejor camino incluso volver sobre tus pasos. El amor me hizo tomar una decisión para comprometerme con Dios nuevamente, esta vez tomando este concepto del compromiso como la entrega total, no medias y llevando a su máxima expresión como una obligación voluntaria… aunque tiene truco, lo hago por mi bien.

Esto me pone a pensar lo maravilloso que es el amor de Dios, porque nos da la oportunidad de elegir, nos dice que es lo que nos conviene y espera que tomemos el buen camino, creo que si no lo tomamos él tiene misericordia y nos guía.

Que sigue en este camino… te recomiendo que si estás leyendo esto hagas una pausa, creas o no en Dios, puedes hacer este ejercicio.

1.- Pon tus manos en tu corazón,

2.- Cierres los ojos

3.- Respires profundamente

3.- Enfoques tu atención a tu cuerpo y lo que sientes

4.- Repite 7 veces «Gracias Dios por su tu misericordia»

Si has roto cualquier promesa, cualquier compromiso, o rompiste alguna ley, mandamiento o desobedeciste una orden, es momento de recuperar el camino del compromiso.

Yo lo hice, es liberador. Necesitamos sanar.